miércoles, 18 de junio de 2008

Erguida

Claustro de paredes blandas ajustan a la anatomía que se presente.
Jugando a la rayuela se llega pronto al cielo...

Completo, efímero y agradable sentir que las apariciones esporádicas no son dañinas cuando se liberan de veneno.

Pensares cantantes delatan miradas sensatas.

Cualquier duda, golpeen en la puerta.

Quizá algo choque de frente sin ser malo.








1 comentario:

Ale dijo...

+


De frente, la cara apuntando a Dios,

no me arrepiento, el mundo es un lugar hermoso.





Ale.-